Carta de un joven doliente

Abre tus ojos y despierta, intenta comprender que lo que ocurre entre tú y yo más que amistad no podrá ser. He intentado decírtelo sin herirte, pero al final no entendiste.

Lo que te digo es puro y cierto, existen limites entre lo nuestro. Esas fronteras no voy a romper y es un riesgo que no debes correr. Si intentas dar el paso no te detendré pero te aseguro que no te seguiré.

¿Prefieres sacrificar algo tan hermoso como la amistad? ¿No sabes que al acercarte te puedes alejar más?

Nunca digas que estas enamorado(a) de una persona sin haberle conocido en verdad y sin saber si lo que te ofrece es su amistad. Se que es difícil ser rechazado, compréndelo, no quiero herirte pero, mi corazón no está de ti enamorado. Y espero nunca lo haga en este mundo tan desolado y corrompido por el pecado. Además este intruso se infiltra donde quiera y no permite que sea eterno el amor de una pareja. Por eso prefiero quedar, en este aspecto, en soledad y no ser victima de esa fatalidad.

Por favor no insistas más o me veré en la obligación de retirar mi amistad.

¿Sabes? solo por el hecho de haberlo dicho mi confianza hacia a ti ha disminuido, mas no ha sido mi intención. Tal vez es una virtud que tantas personas de mi se enamoren pero también vanidad y aflicción pues quedan lastimados tantos corazones.

Siento herirte, en verdad, sin embargo todo te lo he dicho con sinceridad. Recuerda que en este mundo uno de los lazos más fuertes y duraderos es la amistad.

0 comentarios:

Publicar un comentario